martes, 30 de abril de 2024

Los festines en la Roma imperial: el arte del exceso

 En época imperial el banquete se convirtió en símbolo de estatus para la aristocracia. El consumo de carne aumentó muchísimo: sobre todo la de cerdo, que según Plinio era la carne más sabrosa (la única con cincuenta sabores distintos), la de cabra y, más raramente, la de oveja (animal del que sobre todo se obtenía leche y lana). También eran muy apreciadas las aves de corral: patos, pichones y ocas,que se engordaban para obtener el ficatum (nuestro foie gras). La gallina, en cambio, se crió durante mucho tiempo sólo por los huevos. La carne de bovino no se consumía mucho, ya que estos animales eran fundamentales para trabajar los campos, tanto que hasta finales del siglo IV matar uno estaba penado con el exilio o la muerte.

Los festines en la Roma imperial: el arte del exceso

 

Completaban el cuadro los animales de caza, como la liebre, el ciervo y el jabalí. Su carne era dura y nudosa, así qu se hervía con agua o leche, una, dos e incluso tres veces. Como así perdía todo su sabor, para hacerla más apetitosa se añadían salsas, condimentos y especias. El pescado entró tarde en la alimentación, pero durante el Imperio su consumo se extendió: anguilas, mújoles,doradas, mujoles, lubinas,crustáceos, carísimos moluscos y morenas.

En los festines de los romanos desfilaban los platos más extravagantes, como carne de avestruz o talones de camello.

La moda romana de celebrar cenas a la griega

CON EL PASO DEL TIEMPO, los aristócratas romanos empezaron a celebrar banquetes tumbados en una especie de lechos, imitando

la nueva moda importada por los griegos que, a su vez, habían tomado esta costumbre de los pueblos de Oriente.

Estas camas, que se caracterizaban porque tenían capacidad para tres personas, se colocaban de forma circular alrededor de una mesita central, y sólo se dejaba paso para el servicio.

La sala del banquete tomó el nombre de este lecho, TRICLINIO, y los más ricos tenían incluso varios triclinios: algunos eran más adecuados para verano y otros para invierno. Para no ensuciar la colcha sobre la que se tendían, los invitados traían una SERVILLETA de su casa. Con ella se podían envolver también las sobras de la comida, que el anfitrión ofrecía al acabar la velada.

Una moda muy extendida entre los ricos fue el uso de nieve para enfriarlos alimentos. Con la nieve se hacían sorbetes a base de leche, huevos y miel. Entonces, como ahora, los médicos se mostraban contrarios a las bebidas heladas, porque además la nieve llegaba sucia a las copas a causa de los varios pasos que tenía que seguir: se recogía en los picos nevados, se transportaba en carros, se embalaba con paja y, por último, se almacenaba.

Plinio cuenta que Nerón fue el primero que utilizó nieve para enfriar el agua, mientras que Suetonio explica que introdujo también la moda de bañarse con nieve para aliviar el calor del verano.

Enlace relacionado:     El garum, la salsa favorita de los romanos

sábado, 20 de enero de 2024

La gran muralla China, en peligro

 LA GRAN MURALLA CHINA ESTÁ EN PELIGRO, considerada patrimonio de la humanidad, se han perdido 2.000 de sus 21.196,18  kilómetros de longitud, por culpa de la erosión, la falta de conservación adecuada y la mano del hombre, la gran muralla China, una de las obras más colosales de la historia de la humanidad, se está deteriorando gravemente.

La gran muralla China, en peligro

En realidad, no es una gran muralla. Lo que muchos han considerado la octava maravilla del mundo antiguo, es más bien un entramado de muros y distintas estructuras defensivas construidas a lo largo del tiempo,

De sus 21.196,18 kilómetros de longitud, se han perdido hasta la fecha, 2.000, y no parece que esto vaya a solucionarse si las autoridades Chinas no ponen freno a la acción del hombre, que ha destruido buena parte de los tramos para vender sus ladrillos a un precio irrisorio de 5 euros.

Los gobiernos locales reparan pequeños tramos de la muralla, pero sin la implicación del estado esto no es ni por asomo suficiente. Considerada patrimonio de la humanidad y elegida una de las maravillas del mundo actual, solo el 8 % del tramo levantado por la dinastía Ming ( 1638-1644) se encuentra en buenas condiciones.Las infraestructuras de la China moderna, tampoco han respetado la seculiar reliquia, horadándola con carreteras, sumergiéndola en el agua con la creación de embalses, o simplemente sometiéndola al desgaste de millones de turistas que la visitan cada año

La gran muralla China, en peligro


Envuelta en el mito y también en las falsas creencias (como la que afirma que forma una única línea que se puede ver desde la luna o que toda ella tiene más de 2000 años de antigüedad), ya gran muralla se enfrenta hoy a una realidad compleja que no garantiza su supervivencia en un futuro no muy lejano.

Si el gobierno chino y la ONU no pone remedio en unos años la degradación de la gran muralla china llegara a un extremo que será irrecuperable.

sábado, 23 de septiembre de 2023

5 hechos sorprendentes sobre Constantinopla

LA PODEROSA CIUDAD ROMANA, CENTRO DEL PODER Y DEL COMERCIO. IMPERIO BIZANTINO (HOY TURQUÍA), 330-1453

Cuando Constantino derrotó a Licinio en Chrysopolis y se convirtió en emperador en el año 324, Bizancio fue elegida como la nueva Roma, y renombrada como Constantinopla. La nueva capital del imperio era un centro de importancia religiosa y comercial, y un gran símbolo del Imperio Romano, incluso después de que gran parte de éste desapareciera.

5 hechos sorprendentes sobre Constantinopla

 

01 Pan para contentar al pueblo

En Constantinopla intentaban ganarse a los ciudadanos por medios como darles pan. Así, no sólo se atraía nueva gente a la ciudad, también se prevenían los disturbios causados por la escasez de alimentos. 80.000 residentes eran seleccionados para recibir 900 gramos gratis de pan cada día.

02 La ciudad incendiada

Tras los disturbios de Nika en enero de 532, que estallaron entre dos facciones de seguidores rivales tras una carrera de carros en el hipódromo, un terrible fuego destruyó casi el 50 por ciento de la ciudad y mató a unos 30.000 ciudadanos. Fue un duro golpe del que la ciudad ya nunca se recuperó.

03 Miles de prostitutas a los conventos

La emperatriz Teodora aprobó leyes para impedir la prostitución. Cerró los burdeles y compró la libertad de las mujeres, internándolas en conventos donde podrían mantenerse por sí mismas. Los proxenetas fueron desterrados de Constantinopla y de las principales ciudades.

04 Guardianes vikingos

Entre los siglos X y XIV Constantinopla formó un ejército de élite llamado la Guardia Varega. Las tropas estaban compuestas por soldados vikingos y sajones, muy valorados por su lealtad, que transmitían a través de generaciones. Uno de esos guardias, Harald Hardrada, se convirtió en rey de Noruega y Dinamarca.

05 Protegida por una gran cadena

Una larga cadena con eslabones de más de medio metro de ancho se extendía a través del Cuerno de Oro para impedir el acceso a la ciudad por mar. Fue destruida tres veces. La última durante el asedio de Constantinopla de 1453, cuando la ciudad cayó definitivamente


 

jueves, 13 de julio de 2023

El garum, la salsa favorita de los romanos

 Elaborado básicamente con vísceras de pescado, el GARUM fue el condimento más popular en todo el Imperio romano.

Roma, finales del siglo I d.C. En la casa de un patricio se prepara una gran cena. Una decena de invitados se tienden en los triclinios en torno al anfitrión, quien hace señas a sus criados para que vayan trayendo la comida. Primero, cerdo con garum; luego pescado con garum, y para acompañarlo, vino con garum. ¿En qué consiste este misterioso ingrediente que aparece en todos los platos romanos y que ha desaparecido desde hace mucho tiempo de los nuestros?

El garum, la salsa favorita de los romanos

Para entender qué es el garum o a qué podría saber tendríamos que desplazarnos hasta el Sureste asiático.En Vietnam encontraríamos la salsa nuocmam, una pasta de pescado fermentado de un potente sabor y un olor aún más contundente que se usa como condimento.

El garum también era una salsa usada como condimento, eso sí, tan del gusto de los paladares antiguos que se convirtió en un producto básico en la gastronomía romana. Tenía distintas calidades, y el mejor podía alcanzar cifras astronómicas.

Se usaba para sazonar cualquier receta que podamos imaginar. A veces se mezclaba con otros ingredientes, como pimienta (se llamaba entonces garum piperatum), vinagre (oxygarum), vino (oenogarum), aceite (oleogarum) o agua (hydrogarum).

Aunque el origen del garum se remonta a los fenicios y a los griegos, fueron los romanos los que crearon una auténtica industria para elaborarlo.

Existían factorías especializadas en salazones y salsas de pescado, las cetariae.Las más antiguas parecen entrar en funcionamiento hacia el siglo VI a.C. Eran lugares situados a pie de costa que garantizaban el fácil y rápido acceso a la pesca, y solían ubicarse fuera del casco urbano a causa de los malos olores que emitían. Contaban con un patio central, salas para limpiar el pescado y lugares de almacenaje. Elelemento más identificable de estas factorías son las cubetas, donde se producían las salazones. Estaban construidas a ras de suelo, normalmente en mortero aunque ocasionalmente se pueden encontrar excavadas en la roca–, y recubiertas de opus signinum, un acabado muy resistente que garantizaba su impermeabilidad.

El garum, la salsa favorita de los romanos

En las cetariae se obtenían dos tipos de productos. Por un lado, las salsa menta, que incluían todo tipo de conservas de pescado y podrían equivaler a nuestro bacalao salado o a las sardinas viejas. Se cortaban las piezas de pescado en rectángulos o cuadrados y se depositaban en las piletas entre capas de sal, rajando el pescado para facilitar la penetración del conservante.

Esta técnica de salazón era de especial interés en una época en la que la conservación de los alimentos era problemática. En segundo lugar se encontraban las salsas,siendo la más popular de todas ellas el garum. Para su producción, las cubetas se llenaban con pequeños pescados (lo que hoy en día conocemos como morralla), anchoas, caballas e incluso las partes sobrantes de pescados de mayor tamaño. Se iban colocando en capas alternas con sal y hierbas aromáticas, y se dejaban al sol durante varios meses.

El abastecimiento de sal era,por tanto, clave en este tipo de industrias. La proporción entre el pescado y la sal tenía que ser muy precisa para evitar que el pescado se salara y se transformara en las salazones anteriormente mencionadas. En el caso del garum,en cambio, se producía de forma natural un proceso de fermentación durante el cual las enzimas de los intestinos de los peces, junto con la acción de la sal, impedían que se iniciara el proceso de putrefacción.

Una vez finalizada la fermentación, la pasta resultante se colaba para obtener el garum,que quedaba como un espeso líquido de color ambarino.

domingo, 9 de abril de 2023

La caída del imperio Azteca

Los aztecas perdieron Tenochtitlán tras un largo asedio y fueron diezmados por virus que desconocían.

Muerto el emperador azteca Moctezuma II en 1520 apedreado por su propio pueblo, que lo consideraba un traidor aliado de los españoles (aunque otras teorías apuntan que los hombres de Hernán Cortés lo asesinaron), el poder recayó en su hermano Cuitlahuac, que murió dos meses y medio después de coger la viruela. Su lugar lo ocupó Cuauhtémoc, primo de Moctezuma. Aunque el nuevo gobernante se mostró valiente al enfrentarse a los españoles, terminaría sucumbiendo (fue apresado en la laguna Texcoco cuando intentaba escapar en una canoa).

La caída del imperio Azteca

Durante siglos, el lago que rodeaba Tenochtitlán, la flamante capital azteca, había hecho de barrera contra los invasores, pero Cortés encontró una forma de evitarla: hizo que sus miles de aliados indios transportaran sus barcos por piezas atravesando las montañas, para luego montarlas y lanzarlas al agua. En mayo de 1521, lanzó a su ejército, formado por 600 españoles y 50.000 indígenas, a tomar la ciudad, iniciando un largo sitio. A finales de julio, la sangre, la muerte y la destrucción estaban más que presentes en la capital azteca. Pero ni ante aquella situación dantesca Cuauhtémoc contempló la rendición. No lo hizo hasta el 13 de agosto, cuando los españoles protagonizaron el asalto al Templo de Tlatelolco, donde tuvo lugar la batalla final y donde toda resistencia resultó ya inútil.

Acompañado de su familia y de unos cuantos dignatarios, intentó escapar en canoa. Para unos, lo hizo por miedo; para otros, para planificar una nueva defensa. Fuera como fuese, los cronistas coinciden en que Cortés se lanzó en su busca y lo gró atraparlo, sin dejarle ya ninguna oportunidad más que rendirse.

Se cuenta que Cuauhtémoc pidió a Cortés que lo matase por no haber sido capaz de defender su reino.

El español, en cambio, le perdonó la vida y le prometió poder seguir en el trono siempre que le pagase el tributo acordado. Pronto se vio que no era un hombre de palabra. Dejó que Cuauhtémoc gobernara Tenochtitlán en teoría, pero en la práctica lo mantuvo prisionero en Coyoacán y transfirió sus poderes a un primo suyo, Tetlepanquetzal, señor de Tlacopan (hoy Tacuba). Le parecía más manejable y dócil y creía que con él evitaría un posible alzamiento. También coinciden las crónicas en que los españoles lo torturaron para que revelase dónde estaba el inmenso tesoro azteca guardado en el palacio de Moctezuma. Finalmente, el azteca admitió que, después de que los dioses le revelaran que el fin de Tenochtitlán era inevitable, mandó arrojar todo el oro a la laguna.

El oro azteca no se encontró nunca y Cuauhtémoc fue ahorcado el 28 de febrero de 1525, aunque la fecha exacta sigue siendo motivo de controversia.

Se sabe, eso sí, que fue durante una expedición de Cortés a la actual Honduras para sofocar la insurrección de Cristóbal de Olid, que se había aliado contra él con un viejo enemigo suyo, Diego Velázquez.

Cortés se llevó a Cuauhtémoc para evitar que, en su ausencia, movilizara a los suyos, pero en el trayecto le informaron de que tramaba traicionarlo.

Según Bernal Díaz del Castillo, lo ejecutaron por animar a sus súbditos a asesinar a Cortés.

El final de Cuauhtémoc, el último gobernante azteca (tlatoani), estaba probablemente escrito.

 

 

¿LAS ARMAS O LOS VIRUS ACABARON CON LOS AZTECAS?

Cuando las fuerzas de Cortés llegaron al actual México , la población nativa rondaba los 25 millones de personas. Cien años después, tras la guerra contra los españoles y una serie de terribles epidemias, solo sumaban un millón. El colapso de la civilización azteca es una de las mayores catástrofes demográficas, ni siquiera igualada por la peste europea.

Parece que la primera causante fue una epidemia de viruela desatada recién llegados los españoles, entre 1519 y 1520, que mató a entre cinco y ocho millones de personas. Aun así, fue mucho más mortífera la oleada de epidemias que tuvieron lugar en 1545 y 1576, con entre siete y 17 millones de víctimas mortales. Bautizadas como cocoliztli (peste en náhuatl, la lengua azteca), los expertos no se ponen de acuerdo en qué patógeno las causó. Entre los candidatos están el sarampión, el tifus y la viruela. En 2017, un estudio del Instituto para la Ciencia de la Historia Humana señaló a la salmonela como causante. 

Los españoles podrían haber llevado la enfermedad a los aztecas, que, aparte de carecer de resistencias naturales para combatirla, tenían unas condiciones sanitarias deficientes. Se calcula que a finales del XVI la población nativa se había reducido en casi un 90%.

jueves, 29 de diciembre de 2022

Rosalía Franklin, descubridora del ADN

En la actualidad se habla mucho del ADN, su estructura esconde el misterio de la vida y es una especie de libro de instrucciones de nuestro cuerpo para que crezca, se desarrolle y finalmente muera. Además, sirve para predecir la probabilidad de padecer alguna enfermedad, intentar curarla, confirmar o desmentir paternidades, clonar ovejas, identificar al autor de un delito, etc. Todo esto con un test de ADN.

A principios del siglo XX los científicos empezaban a investigar la importancia del ADN a ciegas, hasta que una mujer “ROSALIA FRANKLIN” lo descubrió.

Rosalía  Franklin, descubridora del ADN

La descubridora del ADN Rosalía Franklin, fue una química Inglesa, se graduó en Biofísica a los 21 años en la universidad de Cambridge y dedico siete en Paris a la investigación sobre técnicas de difracción de rayos X que le permitieron tomar, en 1952 una de las imágenes más famosas del mundo científico, la fotografía 51, que muestra la típica estructura del ADN.

LE ROBARON SU DESCUBRIMIENTO.

A espaldas de Franklin, su compañero de trabajo, Maurice Wilkins, que no había obtenido resultados y la menospreciaba por ser mujer, le enseño la foto al biólogo James Watson, que trabajaba con Francis Crick, en la búsqueda de la estructura, Al poder confirmar sus hipótesis , publicaron el descubrimiento como propio en la revista NATURE mencionando de pasada a la descubridora del ADN, entre otras personas y obviamente la importancia decisiva de sus datos y fotografías. Es más, en 1962 los tres científicos se llevaron el novel de medicina y Watson se afano a que el nombre de Rosalía Frankin no apareciese.. Ella no pudo defenderse, porque ya había muerto. La científica falleció en 1958, a los 37 años, a causa de un cáncer de ovarios, provocado probablemente por haber estado excesivamente a radiaciones durante sus investigaciones con rayos x para sus experimentos del ADN.

Hoy día, la descubridora del ADN, ya ha sido reconocida como la descubridora del ADN



lunes, 12 de diciembre de 2022

El exterminio guanche

El proceso de colonización de las Islas Canarias durante el siglo XV por parte de las huestes de Isabel de Castilla en un primer momento, y de los Reyes Católicos después, dio lugar a un capítulo poco conocido de la historia de España: el etnocidio guanche, la muerte de gran parte de la población indígena natural de las islas y la destrucción mayoritaria de su cultura.

Décadas antes de
la conquista de América,
las Islas Canarias fueron escenario de pugnas entre distintos reinos (genoveses, aragoneses, castellanos y portugueses, principalmente), que ambicionaban la posesión del archipiélago, especialmente por motivos geoestratégicos.

El exterminio guanche

Estos enfrentamientos culminaron con la colonización del territorio insular por parte de la Corona de Castilla, en un proceso largo y difícil que se extendió desde 1402 (empezando por Lanzarote) hasta 1496 (toma de Tenerife). Hasta entonces, en las islas habitaban pueblos aborígenes, que han pasado a la historia como los guanches.

Los nativos canarios habían tenido contactos aislados con la población europea y árabe que recalaba en sus costas de forma puntual, pero mantenían intacta su forma de vida, su organización social y su cultura. Concluida la toma de Tenerife en 1496 y, con ella, de todo el archipiélago, los indígenas de las islas comenzaron a sufrir las consecuencias de la política expansionista, internacionalista y colonizadora de Isabel la Católica y de su ya esposo Fernando, caracterizada por el deseo de instaurar un solo reino y una sola religión. Mientras en la península se luchaba contra los mudéjares o moriscos, se expulsaba a los judíos y se había creado la Inquisición, los guanches se vieron sometidos a un nuevo poder, a una cultura foránea y a un sistema social y productivo totalmente diferente. Una transformación con funestas consecuencias, aunque de diversa interpretación.

El exterminio guanche

¿GENOCIDIO O ETNOCIDIO?

Hay investigadores que se inclinan por hablar abiertamente del genocidio de la población autóctona canaria, alegando que la inmensa mayoría de los aborígenes sucumbió por muerte violenta, deportados, esclavizados o víctimas de enfermedades traídas por los nuevos pobladores contra las que no estaban inmunizados. Por otra parte, historiadores como el catedrático de Arqueología de la Universidad de La Laguna Antonio Tejera mantienen que, sin negar la reducción dramática de la población guanche por los citados factores, etnocidio sería el término más apropiado para describir lo ocurrido durante la dominación castellana, debido a que esta no habría tenido una intencionalidad primaria de extinguir al pueblo nativo, si bien la comunidad local habría quedado dramáticamente diezmada a consecuencia de la misma, y su cultura, aniquilada.

El exterminio guanche

Antonio Rumeu de Armas, en su libro La política indigenista de Isabel la Católica, mantiene que «los abusos y tropelías que se cometieron contra los indígenas de las Islas Canarias fueron infinitos en número y crueldad, a espaldas de la acción tutelar de la Corona y violando las rígidas normas de conducta decretadas por los Reyes Católicos para estimular la convivencia y alentar la conversión». la imposición de una nueva organización socioeconómica afectaron ldemografíaguanche. Baucells, de hecho, pone cifras en sus investigaciones a la reducción de población prehispánica canaria, estableciendo que pudo desaparecer el 75% de este pueblo, sobreviviendo en torno a 5000 personas. Estos datos contrastan, no obstante, con los documentos existentes en el cabildo insular, que hablan de 600 guanches contabilizados en 1513, mientras que otras fuentes documentales sitúan la dimensión de esta población en 879 personas.

Las islas habían sido dominadas por señores particulares, procedentes de la nobleza o de la hidalguía (estrato social distinguido pero de escasos recursos). Estos conquistadores, al llegar al archipiélago, ansiaban conseguir fortuna y prestigio, por lo que era totalmente nulo el respeto por los modos de vida de las sociedades aborígenes.

LA DAMA SANGRIENTA

Papel destacado en la conquista de Tenerife tuvo la dama castellana Beatriz de Bobadilla, amante del rey Fernando el Católico y de Colón. Desterrada a la isla de La Gomera por la reina católica por su exceso de cercanía con el monarca,la conocida como la dama sangrienta colgaba a los guanches boca abajo y vendió a muchos como esclavos. Se casó con el mandatario de Gran Canaria, La Palma y Tenerife Alonso Fernández de Lugo, personaje igualmente sanguinario cuyas tropelías sobre la población guanche han quedado fielmente documentadas.

los indígenas que permanecieron en las islas siguieron al frente de los ganados, bien como dueños de los mismos o como mano de obra arrendada, según los casos. También algunos se dedicaron al comercio de cereales o pieles; muchas mujeres y ancianos pasaron a trabajar en el servicio doméstico de los nuevos colonos, como esclavos; otros trabajaron como esclavos en los ingenios azucareros, por citar algunos ejemplos».

«No todos ellos fueron esclavos, muchos de ellos salieron de los núcleo propiamente indígenas para integrarse a la nueva sociedad.

Por fortuna, pues, se han conseguido preservar hasta hoy algunas costumbres, restos y vestigios que nos permiten conocer parte de la cultura y forma de vida de los pobladores originarios de esta parte insular de España.

domingo, 4 de diciembre de 2022

La historia del termómetro

Son informaciones cotidianas: sabemos la temperatura de hoy (y la que probablemente hará mañana) y la de nuestro cuerpo, sobre todo si se altera.

Sin antecedentes equiparables más allá de las percepciones de frío, calor y alguna gradación, nuestro concepto de la temperatura nació en la Edad Moderna. Exigía dos aportaciones científicas: un dispositivo capaz de medirla y una escala para fijarla. En esto no hubo una evolución de siglos a partir de modelos rudimentarios. Los griegos conocieron los efectos del calor en gases y líquidos, pero no crearon un instrumento de este tipo. También la medicina entendió que la fiebre era síntoma de enfermedad, pero su evaluación dependía de las percepciones intuitivas.

La historia del termómetro

Se atribuye a Galileo la invención, en 1592, del termoscopio, un recipiente de vidrio en el que el líquido subía o bajaba según el calor. Informaba sobre las fluctuaciones de la temperatura, pero no la medía. El médico italiano Santorio Santorio le aplicó en 1612 una gradación numérica. Llegó a utilizar este primer termómetro para medir la temperatura corporal, si bien era muy impreciso.

Y las mejoras del siglo XVII, con termómetros que utilizaban alcohol, no proporcionaban una medida homogénea, por las diferencias en la destilación y por no haber una escala estándar.

CUESTIÓN DE ESCALAS Y PRECISIÓN

El paso decisivo lo dio el físico alemán Farenheit, que en 1714 inventó el termómetro de mercurio, con cambios lineales e iguales en todos los dispositivos. Elaboró una escala de temperaturas que sigue utilizándose, en la que los 32 grados corresponden al punto de congelación del agua y los 180 al de ebullición. Buscaba así que los 100 grados correspondiesen con la temperatura humana y el 0 con la de congelación de una mezcla de agua, hielo y amoniaco, la más baja que conseguía en laboratorio.

El sueco Celsius propuso en 1742 la escala de cien grados entre la congelación y la ebullición del agua al nivel del mar, si bien el 0 era el extremo más caliente y los 100 grados el más frío. Después se invirtió la medida, y el resultado es la actual escala Celsius. En el XVII había ya observatorios atmosféricos, que anotaban diariamente la temperatura. Desde mediados del siglo XVIII, en España hubo mediciones rutinarias en Madrid, Barcelona y Cádiz. Un siglo después se consolidaban las redes nacionales e internacionales de observatorios que medían este y otros parámetros meteorológicos, en un proceso incentivado por la telegrafía, que facilitó la difusión de esta información y, por tanto, el análisis de las variables climáticas.

La historia del termómetro
El uso médico del termómetro avanzó lentamente. A comienzos del siglo XIX lo usaban solo algunos círculos médicos. Un estudio publicado en 1868 por el alemán Wunderlich, con datos de 25.000 pacientes a lo largo de 20 años, analizó las variaciones de temperaturas en el cuerpo humano y estableció la utilidad médica del termómetro. Por entonces (1867), Sir Thomas Allbutt inventó el primer termómetro clínico, portátil y con resultados fiables en cinco minutos. A fines del XIX era habitual en la práctica médica y a mediados del siglo XX se convertía en un instrumento de difusión doméstica.

Asimismo, los modernos medios de comunicación corroboraron la importancia del termómetro mediante la difusión de la temperatura climática

 

 

miércoles, 19 de octubre de 2022

La lampara de de seguridad de Davy

La lámpara que salvó a miles de mineros (LA LAMPARA DE DAVY)

El químico Humphry Davy ideó una «lámpara de seguridad» para que los mineros pudieran trabajar sin riesgo de que la llama provocara una explosión del temido grisú.

A finales del siglo XVIII, cuando la Revolución Industrial había ya arrancado en Inglaterra, la minería de carbón era una industria masiva en la que trabajaban decenas de miles de personas. Los salarios y las condiciones de trabajo eran pésimos, pero aún más grave era el riesgo que corrían los mineros de morir por una explosión de grisú. Con una concentración de entre un 5 y un 15 por ciento de grisú en el aire, basta una chispa o una llama para que este gas se incendie y se produzca una explosión capaz de extenderse por túneles y pozos en cuestión de segundos.

La lampara de  de seguridad de  Davy

En 1815, la Sociedad para la Prevención de Accidentes en las Minas de Sunderland, en el noreste de Inglaterra, encargó al químico Humphry Davy que buscase la forma de evitar nuevas catástrofes. Davy se dio cuenta enseguida de que el problema no era simplemente de ventilación, como algunos pretendían. El mayor peligro eran las velas o lámparas de aceite que utilizaban los mineros y que hacían explotar el grisú. Como la iluminación artificial era imprescindible para el trabajo en la mina, había que diseñar una «lámpara de seguridad» que pudiera utilizarse sin riesgo de provocar una catástrofe.

Davy, uno de los grandes pioneros de la química moderna en esos años, empezó por analizar las propiedades del grisú. Mediante numerosos experimentos que realizó en un laboratorio en Londres averiguó que el grisú era metano y que prendía sólo cuando se encontraba en una determinada concentración respecto al aire. También descubrió que las explosiones únicamente se producían cuando el gas alcanzaba una temperatura crítica muy elevada; por debajo de esas temperaturas el gas ardía, pero no explotaba.

Ensayos de laboratorio

Davy comprendió entonces que había que crear una especie de cápsula que mantuviera la temperatura de la lámpara por debajo del nivel crítico. Probó primero con contenedores de cristal, pero éstos estallaban. Finalmente lo consiguió con un tubo estrecho de metal, el cual enfriaba la llama de metano e impedía que ésta se incendiase.

Davy y sus colaboradores hicieron varios prototipos de lámparas de metal, pero no eran totalmente seguros.

Lejos de desfallecer, a finales de 1815 Davy tuvo una idea genial: en vez de un tubo de metal colocó en torno a la llama una malla metálica. Cuando el metano la atravesaba, prendía y ardía, dando a la llama un típico tono azulado, pero los agujeros de la malla eran demasiado pequeños para que la llama se propagara al exterior.

La lampara de  de seguridad de  Davy

La lámpara de Davy servía además para advertir de la presencia de grisú porque la llama se volvía más intensa y de color azul; si se dejaba en el suelo y se apagaba, era señal de que la concentración de dióxido de carbono estaba volviéndose peligrosa.

 

El ingenioso aparato de Davy fue mejorado en décadas posteriores,con telas metálicas mucho más densas o incorporando un dispositivo de encendido interno que evitaba tener que abrirla para prender la llama. Sin embargo,no era perfecta. La malla reducía la luz en dos tercios y un golpe de aire o un excesivo calentamiento podían desencadenar el desastre.

Las explosiones en las que nadie sobrevivía siguieron produciéndose,entre otras cosas porque la misma lámpara indujo a adentrarse en minas que anteriormente se consideraban demasiado peligrosas. El riesgo sólo empezó a controlarse a mediados del siglo XX, con la introducción de lámparas eléctricas, sistemas de ventilación eficientes y detectores de grisú más fiables que el tradicional canario en una jaula


viernes, 23 de septiembre de 2022

Quince siglos de persecución judía

La historia de los judíos de Europa entre los siglos XI y XV es la de la lenta asfixia de unas comunidades que fueron odiadas, atacadas y expulsadas por sus vecinos cristianos, tanto por razones religiosas como por la animadversión que generaba su actividad económica

En el año 70 d.C., tras una rebelión judía, tropas romanas asaltaron y destruyeron el Templo de Jerusalén. Muchos supervivientes fueron ejecutados, y otros, esclavizados y deportados. Comenzaba la diáspora o exilio de los judíos.

Quince siglos de persecución Judia

 

132-135

Roma aplasta la rebelión judía de Simón Bar Kojba. El país es

arrasado y miles de judíos son vendidos como esclavos; Jerusalén será reconstruida como una colonia romana, Elia Capitolina. Diáspora

judía hacia Europa y el mundo mediterráneo.

321

El emperador Constantino promulga un edicto que limita los derechos de los judíos, marcando el camino de su sometimiento.

Durante la Edad Media, los judíos estuvieron expuestos a todo tipo de leyes arbitrarias, a la explotación económica, el fanatismo religioso y la violencia de las multitudes. Los ataques graves comenzaron en tiempos de la primera cruzada, en 1096, y la violencia aumentó durante el siglo XII, a veces acompañada de atroces acusaciones, como la de cometer crímenes rituales.

La primera expulsión se hizo efectiva en Inglaterra en 1290, y hacia 1500 los judíos habían sido proscritos de la mayoría de Estados católicos, de modo que les estaba vetada la residencia en gran parte de Europa. Entre los países cristianos sólo fueron acogidos en Italia y Polonia. Más allá de la Cristiandad, los judíos encontraron acomodo en los dominios de los sultanes otomanos.

1095

La convocatoria de la primera cruzada desata los ataques contra los judíos, que se renuevan en la segunda y tercera cruzadas. Se sientan las bases del odio irracional contra los hebreos, que en al-Andalus serán sojuzgados por los integristas almohades.

El fanatismo de quienes en 1096 partieron a la cruzada se manifestó en brutales ataques a los judíos, considerados tan enemigos de Cristo como lo eran los musulmanes.

1215

El IV concilio de Letrán decreta la obligación de que los judíos lleven signos distintivos en su vestimenta.

1247

Primera acusación de profanación de hostias consagradas. En 1321 se les acusa de envenenar pozos y ríos, y en 1348, de provocar la Peste Negra.

La llegada de la Peste Negra fue un nuevo motivo deaflicción para los judíos, ahora acusados de propagar la epidemia como antes lo fueron de envenenar el agua.

1290

Expulsión de Inglaterra, a la que sigue en 1306 la primera expulsión de Francia, de donde los judíos son desterrados definitivamente en 1394.

SIGLOS V-VI La libertad relativa de los judíos en los reinos bárbaros arrianos se ve limitada tras la conversión de éstos al cristianismo.

SIGLOS VIII-IX

En la Europa carolingia, los judíos conocen un período de relativa prosperidad y tranquilidad, al igual que en el califato andalusí.

SIGLO XV

En 1492, los Reyes Católicos expulsan de España a los judíos; son los sefardíes, que se instalan en el norte de África, Italia y el Imperio otomano.

En tierras del Sacro Imperio su expulsión se acelera tras la Peste Negra y se instalan en Polonia y Hungría; son los judíos llamados askenazíes.

En la península Ibérica y Francia se produjeron sobretodo en el siglo XIII, mientras que las ciudades del Sacro Imperio las protagonizaron durante el siglo XV.

Ciudades de acogida

Los judíos expulsados de Europa Central (askenazíes) se instalaron en tierras de Polonia; los expulsados de España (sefardíes) se instalaron en tierras de Italia y en el Imperio otomano.

LOS USUREROS DE EUROPA

DESDE QUE EL III CONCILIO DE LETRÁN prohibió que los cristianos se dedicaran al préstamoconinterésen1179, esta actividad se fue convirtiendo en la principal ocupación de los judíos en Europa del norte y central, mientras que los hebreos del sur de Europa mantenían sus oficios tradicionales, como la manufactura de seda o la medicina. Por ello, el odio contra los judíos fue a menudo alimentado por quienes deseaban librarse de sus deudas o de la competencia artesanal.


sábado, 11 de junio de 2022

El imperio mandinga de Malí

África conoció esplendorosos y cultos reinos, emperadores legendarios y también crueles luchas entre etnias rivales, cuando los blancos aún no habían creado allí países artificiales ni sangrado a la población con la esclavitud.

El pueblo mandén tiene en su haber la fundación del mayor de los antiguos imperios del oeste africano. Su capital fue Tombouctoú y podríamos comprender su importancia cuando en el siglo XV tenía 100.000 habitantes


El imperio mandinga de Malí

El imperio mandinga de Malí

Como sucede con Etiopía, nadie que conozca el actual Malí (45 años de esperanza de vida para los varones y 250 dólares de renta per capita) podría suponer que antaño fuera un gran imperio.

Sin embargo, desde mitad del siglo XIII a mediados del XVI, las cosas eran bien distintas en esta zona de África que siempre se había caracterizado por ser un punto de encuentro entre razas y culturas. La prueba es que todavía hoy se hablan más de veinte lenguas diferentes en el territorio. El imperio mandinga de Malí tuvo un origen extrañamente parecido al de muchos reinos de leyenda.

En el mismo espacio convivían tres naciones distintas: los keita, los konaté y los taraoré.

Los keita se convirtieron masivamente a la religión mahometana, lo que condujo a una guerra en la que fueron aniquilados su rey y once de sus doce hijos. Los asaltantes hallaron al duodécimo tan gravemente enfermo que decidieron que no valía la pena matarlo. Pero el muchacho, llamado Sundiata, no sólo recobró por completo a salud –lo que se interpretó como una intervención divina–, sino que también recuperó su reino y lo transformó en un gran imperio que incluía las interminables tierras del Sahel, así como Gangaram y Mambuko, dos zonas ricas en oro.

Sundiata, el rey león, ha quedado como una figura épica en torno a la cual se han construido numerosas leyendas. Parece que también estaba dotado de un notable sentido diplomático, imprescindible para dominar un Estado tan complejo como el suyo. La clave de su éxito fue un eslogan comprensible para los habitantes de aquellas riberas del Níger: “Separados, somos hormigas. Juntos, seremos como hipopótamos”. La palabra malí significa, precisamente, hipopótamo.

El imperio malinké o mandinga creció aún más cuando se hizo cargo de él Mansa Ulé, el rey rojo, hijo de Sundiata, y llegó a su punto culminante hacia 1320, con el reinado de Kango-Mussa, quien dominó el mayor imperio del Africa occidental. Para ello, organizó un ágil ejército de caballería, experto y entrenado, y una poderosa flota de canoas gigantes que le daba la supremacía fluvial y marítima.

Este poder naval se convirtió en obsesión para el rey Abubakr II, que deseaba conocer el confín del océano. Envió primero una pequeña flota, de la que sólo regresó una embarcación para dar cuenta de que las restantes habían perecido en una gran tempestad. El rey no se amilanó. Reforzó sus astilleros hasta que dispuso de un contingente de 2.000 grandes canoas movidas a remo, se puso asu frente y zarpó en dirección al ocaso... para no regresar jamás.

Las especulaciones tomaron dimensiones de leyenda, y se dijo que Abubakr logró colmar su deseo, que alcanzó la otra orilla del océano y decidió quedarse allí para siempre, lejos de los agobios del trono malinké.

Más allá de esta anécdota, que muestra los extremos a que puede llevar la curiosidad, los mandinga se caracterizaron por su riqueza y su sentido de la justicia.

La peregrinación a la Meca de Kango-Mussa hizo historia en todos los países que cruzó, en los que nunca se había visto tal derroche de oro ni armas y atuendos tan suntuosos. A su vuelta, se hizo acompañar por un arquitecto de renombre, el-Saheli, que sentó las bases de la que fue luego la arquitectura tradicional de Malí. Kango-Mussa fue el gran rey que favoreció artes y cultura, facilitó el comercio y garantizó las leyes de modo que los cultos viajeros árabes se maravillaron de encontrar un país seguro y justo como no lo hubieran soñado en estas latitudes. Después sobrevino la decadencia. Las intrigas cortesanas y el creciente empuje de los pueblos fronterizos acabaron con él en 1645, cuando el último príncipe de los keyta, de nombre Mama Magan, volvió a su poblado tras ser derrotado



domingo, 29 de mayo de 2022

La ciudad de Babilonia al detalle

Babilonia (605 a.C- 652a.C) es un nombre grabado para siempre en la historia. La capital del Imperio babilónico, en la antigua Mesopotamia, se convirtió en uno de grandes centros culturales de la antigüedad antes de ser desgarrada por las revueltas y, finalmente, conquistada y saqueada por los asirios en el 689 A.C. Después de un período de estancamiento, Babilonia fue restaurada por Nabopolasar, que derrotó a los asirios e inició el Imperio Neobabilónico. El renovado esplendor de Babilonia alcanzó su apogeo durante los 43 años del reinado de su hijo, Nabucodonosor II.

 

La ciudad de Babilonia al detalle

Centro religioso

Babilonia era también un importante centro religioso. La ciudad de Babilonia  se jactaba de sus 53 templos, sus 955 pequeños santuarios y sus 384 altares públicos, todos ellos desaparecidos desde hace siglos tras la caída del imperio neobabilónico, ya que los edificios estaban hechos de arcilla y requerían un mantenimiento casi constante.

La vía principal de Babilonia partía de la puerta de Ishtar y llevaba hasta la Esagila, un gran complejo religioso de templos que rodeaban el gran zigurat de Etemenanki. Las calles estaban dispuestas en cuadrícula, lo que contribuía al tránsito de las cuadrillas de trabajadores que levantaban los templos y palacios de la ciudad.

La ciudad estaba situada en el río Éufrates, que dividía Babilonia en dos grandes áreas: la ciudad vieja y la nueva. Aquella gran vía fluvial contribuyó a que la ciudad alcanzase una población de medio millón de habitantes, convirtiéndose en uno de los centros urbanos más grandes del mundo. No sólo regaba los Jardines Colgantes, también era fundamental para la supervivencia de su medio millón de habitantes. Las técnicas de irrigación surgieron hacia el 6000 A.C. y contribuyeron a los asentamientos en las áridas llanuras mesopotámicas, propiciando el cultivo y proporcionando a la ciudad una fuente sostenible de alimento.

Durante su reinado, Nabucodonosor II ordenó un ambicioso programa de reconstrucción que incluía la edificación de formidables murallas interiores y exteriores para proteger a la ciudad. Los jardines colgantes y la Puerta de Ishtar, los dos monumentos más legendarios de la ciudad, fueron construidos en este periodo. Se piensa que el rey mandó construir los Jardines Colgantes como un regalo para su esposa Amyitis, que añoraba las montañas de su tierra natal. Aquella magnífica estructura tenía un laberinto de cascadas y una densa vegetación. Se estima que se necesitaban 37.278 litros de agua al día para regar los famosos jardines colgantes

La ciudad de Babilonia al detalle
JARDINES COLGANTES DE BABILONIA

La ciudad de Babilonia al detalle

El riego estaba garantizado gracias a una innovadora bomba de tornillo que elevaba el agua. Nabucodonosor tenía tres palacios principales en la ciudad.

El palacio norte era la residencia de verano. Después del periodo de prosperidad, Babilonia cayó en la ruina tras la muerte de Nabucodonosor.

Puerta de Ishtar

La Puerta de Ishtar era una de las ocho entradas a la ciudad, quizá la más bella de todas, y estaba decorada con ladrillos de vidrio e imágenes de leones y grifos.Servía como entrada ceremonial a los muros interiores de Babilonia y conducía a los santuarios del zigurat y de Esagila. Las 120 representaciones animales en la puerta y las paredes representaban a los animales santos del antiguo dios mesopotámico Adad, a Ishtar la diosa del amor y al dios imperial Marduk.

Más tarde fue gobernada por los imperios persa y macedonio. Sin embargo, Babilonia pervive en la historia, y sus ruinas siguen siendo un lugar de peregrinación. En la década de los 80 Saddam Hussein hizo un nefasto intento de reconstruirla, acometiendo la construcción de su propio palacio, despojando para ello los restos arqueológicos.

miércoles, 4 de mayo de 2022

El quetzal,ave sagrada de mayas y aztecas

En la antigua Mesoamérica existían cazadores profesionales que capturaban vivos a los quetzales para comercializar su bello plumaje, con el que se elaboraban espléndidos tocados.

 

El quetzal,ave sagrada de mayas y aztecas

El quetzal es una de las aves más hermosas del continente americano y un pájaro sagrado para todas las culturas mesoamericanas, porque en este animal se funden el cielo y la tierra.

El quetzal no posee la envergadura del cóndor andino ni la potencia del águila, pero su belleza le hizo objeto de deseo entre la nobleza mesoamericana,y la iridiscencia de sus plumas alimentó mitos y dioses.

El quetzal, según fray Bernardino de Sahagún, cronista español del siglo XVI, «tiene plumas muy ricas y de diversos colores; el pico agudo y amarillo, un tocado en la cabeza, de pluma, como cresta de gallo. Las plumas que crían en la cola se llaman quezalli [y] son muy verdes y resplandecientes y toda la espalda tiene las plumas verdes muy resplandecientes».

Cuando la neblina de los tupidos bosques se levanta, con suerte se puede observar a estas aves alimentándose de aguacates silvestres o realizando maniobras de cortejo, dejando en el cielo coloridas estelas de plumas. Fue tal vez en ese mágico instante cuando los antiguos mesoamericanos quedaron hechizados y vieron en esta ave la reencarnación de uno de sus dioses más antiguos: Quetzalcóatl para los aztecas o Kukulkán para los mayas


El quetzal,ave sagrada de mayas y aztecas

Desde el principio de los tiempos, los pueblos originarios de Mesoamérica (la región cultural que comprende México y América Central) sucumbieron a la belleza de esta ave prodigiosa, cuyos machos están provistos de cuatro plumas caudales de 90 centímetros de largo. Con estas largas plumas se confeccionaban penachos exclusivos para las élites mesoamericanas: mreyes, sacerdotes y guerreros lucieron estos tocados, e incluso la palabra «quetzal» formó parte de los nombres de algunos gobernantes, como Quetzal Jaguar I (K’uk Balam), fundador de la dinastía de Palenque.

El tráfico de estas plumas originó un comercio de lujo controlado por los pochtecas o comerciantes de larga distancia, y de su elaboración se encargaron los amantecas, unos artesanos especializados en confeccionar elementos con plumas. Los quetzales eran tan preciados que cazarlos sin permiso se pagaba con la vida.

Los mesoamericanos pronto comprobaron que la reproducción de esta ave en cautividad era muy complicada, tal como expresa la Relación de Guatemala, del siglo XVI: «Imposible criarlos, ni en jaula ni de otra manera, aunque se ha probado, porque ni quieren comer ni reposar». Por eso los aztecas enviaban a sus mejores cazadores a los bosques tropicales de Guatemala, para que los atraparan sin estropear las preciadas plumas. «Esta granjería de las plumas es muy costosa y trabajosa, y aun peligrosa para los indios, porque, demás de gastar muchos días en caminos y en esperar la caza, muchas veces caen de los árboles y se quiebran piernas y brazos, y algunas veces mueren . Habían de dejar el trepar para los monos, que se ayudan de la cola que Dios les dio como cuerda para colgarse dellas, y dejarían a estas pobres y hermosas aves gozar de su librea verde y dorada». Una vez localizados los pájaros «aguárdanlos cuando están en los nidos y cógenlos dentro, y pélan las a las tristes todo el cuerpo y cola, salvo los cuchillos de las alas, y ansí las envían en camisa [a las aves]».

También había árboles con nidos de quetzal que, sin duda, pertenecían o al rey o a algún noble. En este caso, los pájaros se cazaban «con varas o cuerdas de liga, las cuales ponen en los bebederos, o en los árboles donde tiene el pájaro su comida, que es una frutilla conocida de los indios. Y estos árboles y bebederos son de indios particulares y se venden y heredan».

El quetzal,ave sagrada de mayas y aztecas
 

En la actualidad, el quetzal está considerado una especie en peligro. El problema de su conservación no radica sólo en la caza furtiva y su comercio ilegal, sino también en la deforestación de su hábitat. Si no se remedia, sólo quedará su memoria en los antiguos libros y piedras mesoamericanos o en la bandera y la moneda de Guatemala que, en 1871, la declaró ave nacional.